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ESCENARIO CRITICO: Fábricas bonaerenses enfrentan su nivel de actividad más bajo en años debido a la caída del consumo y el aumento de costos fijos.

23 DE ENERO DE 2026 ( Análisis) 
Buenos Aires enfrenta un escenario crítico tras confirmarse que la provincia concentra el 30% de las empresas que cerraron sus puertas en el último año a nivel nacional. La caída de la actividad industrial y el desplome del consumo interno impactan directamente en el cordón bonaerense, afectando miles de puestos de trabajo y la recaudación local.

El Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la provincia de Buenos Aires presentó un informe que detalla la magnitud del retroceso económico. Según los registros oficiales, 3 de cada 10 empresas que cesaron operaciones en Argentina durante el último ciclo estaban radicadas en suelo bonaerense. Esta cifra posiciona a la provincia como la región más castigada por la actual coyuntura macroeconómica.

La situación es especialmente sensible en el sector manufacturero. El conurbano bonaerense, históricamente el motor industrial del país, registra las mayores tasas de inactividad. Los rubros de textiles, calzado y metalmecánica encabezan la lista de sectores con mayor número de persianas bajas, debido a la combinación de altos costos operativos y una demanda que no encuentra piso.

BUENOS AIRES EN CRISIS: CONFIRMAN QUE EL 30% DE LAS EMPRESAS CERRADAS EN EL PAÍS SON BONAERENSES

Factores determinantes para el cierre de establecimientos
La administración provincial identifica tres ejes que asfixian a las unidades productivas: el incremento en las tarifas de servicios públicos, la apertura selectiva de importaciones y la pérdida sistemática del poder adquisitivo de los salarios. Estos factores generaron un “efecto pinza” que las PyMEs no logran resistir.

A diferencia de crisis anteriores, el fenómeno actual se caracteriza por la velocidad del deterioro. Empresas con décadas de trayectoria se ven obligadas a liquidar activos para afrontar indemnizaciones o deudas impositivas. La capacidad instalada en las fábricas bonaerenses opera hoy a niveles mínimos, lo que preanuncia nuevas suspensiones o cierres definitivos en el corto plazo si no hay un cambio en la política monetaria.

Impacto en el empleo y la recaudación impositiva.-

El cierre de estas compañías no solo implica la pérdida de capital privado, sino un golpe directo a las arcas públicas y al tejido social. Se estima que la desaparición de estas empresas destruyó miles de empleos directos e indirectos, aumentando la presión sobre los sistemas de asistencia social en municipios del Gran Buenos Aires y ciudades del interior como Mar del Plata y Bahía Blanca.

Desde el gobierno provincial advierten que la menor actividad económica reduce la recaudación de Ingresos Brutos, limitando la capacidad de inversión en infraestructura y servicios básicos. La preocupación de los intendentes crece ante la falta de incentivos para la radicación de nuevos proyectos que compensen las bajas registradas.

Las proyecciones para los próximos meses no muestran señales de alivio. Con el consumo interno estancado, las cámaras empresariales bonaerenses solicitan medidas urgentes, como líneas de crédito con tasas subsidiadas y moratorias impositivas específicas para sostener las estructuras actuales. Sin un repunte en las ventas minoristas, el goteo de cierres podría extenderse a sectores de servicios y comercio vecinal.

 

Sergio Stadius

Periodista en Gremios, Política. y Medios UBA - Ex jefe de Prensa del IRAM. Director Hurlingham en Movimiento y de Revista Líder.

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