La previa del 2015: Los candidatos prometieron estabilidad y «reglas de juego claras» a los empresarios

En la jornada organizada por la CAME por el Día de la Industria, distintos aspirantes a la Presidencia buscaron mostrarse como los garantes de una solución económica a futuro.

Desde el precandidato oficialista Daniel Scioli, pasando por los múltiples candidatos del Frente Amplio Unen hasta los referentes del PRO y el Frente Renovador se hicieron presentes y se congraciaron con el empresariado representado por la Cámara Argentina de la Mediana Empresa.
El gobernador bonaerense aseguró que «la gente no busca un cambio total» al tiempo que remarcó que «no necesitamos de una revolución ni una refundación de la Argentina» para superar el actual momento. «Con lo que hemos avanzado este año tenemos que cuidar lo que conseguimos y poner énfasis en el desarrollo», esgrimió al reconocer dificultades económicas.
Desde el encuentro que se desarrolló durante todo el día en el porteño Hotel Intercontinental, Scioli cuestionó a los candidatos presidenciales que proponen «desfinanciar al Estado» y le dicen «a cada sector lo que quiere escuchar».
«Son los que quieren gobernar para unos pocos, para los ricos, los que prometen fijar retenciones cero para la soja y no pueden explicar cómo se sostendría el sistema de seguridad social en Argentina», declaró en conferencia de prensa ante una consulta en ese sentido.
Desde Faunen hubo varias precisiones. Por un lado, las promesas llegaron por boca de los radicales, Ernesto Sanz –que anunció que derogaría la Ley de Abastecimiento que impulsa el kirchnerismo- y Julio Cobos –que cuestionó al Gobierno, al sostener que plantea una política de «ajuste día a día mediante la inflación», y prometió «reacomodar» el gasto público.
Por el otro, del líder del Partido Socialista Hermes Binner, que advirtió de que «no hay posibilidades con estos niveles de inflación de convencer a alguien que invierta» y prometió «simplificar el sistema impositivo para que el que más gane, más aporte» y crear «un Consejo Económico y Social»; y de Elisa Carrió, que retó a los empresarios por no votarla nunca, propuso la eliminación de las retenciones para las economías regionales y a los granos, exceptuando a la soja y prometió «algún tipo de protección para la industria nacional, a través de subsidios».
En el PRO no se quedaron atrás. El máximo candidato y jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, aseguró que «no existen las soluciones mágicas», pero que bajaría la inflación a un ritmo de 2 a 3 puntos anuales.
«El que les diga que le va a ganar inflación de un día para el otro, o está dispuesto a un ajuste brutal que pague la gente o a mentir de manera descarada», advirtió Macri, que también prometió eliminar todas las retenciones a las economías regionales, abrir la exportación sin limitaciones y la eliminación de retenciones a la soja (5 puntos porcentuales por año).
Al respecto, Binner, se diferenció de Macri, y aseguró que la solución al problema de la inflación «no es de tratamiento rápido».

«En mi equipo económico, que conduce Angel Sciara, no vemos ninguna alternativa (para controlar la suba de precios) que sea inferior a tres años», dijo Binner.
Por parte del Frente Renovador, Sergio Massa coincidió con Macri en la necesidad imperiosa de atacar la inflación «gradualmente» y «sin soluciones mágicas».
«Es producto de una serie de errores en las políticas fiscales y energéticas», aseguró, y propuso adoptar «un programa con metas de reducción gradual de la inflación de 7 a 10 puntos por año, en un máximo de 4 años». Además, propuso «bajar el impuesto a las ganancias» y eliminar «las retenciones a las exportaciones de trigo, maíz y girasol».
Entre sus promesas destacadas se encuentran los pilares contra la inflación: «volver a la autonomía del Banco Central», «establecer metas de flotación cambiaria con tipo de cambio competitivo, metas monetarias, fiscales y de inversión».

Sergio Stadius

Periodista en Medios y Política. UBA - Ex jefe de Prensa del IRAM. Director Hurlingham en Movimiento y de Revista Líder.