ENTREGA POR 30 AÑOS: El RIGI y el Súper RIGI son mucho más que medidas económicas.-
5 DE JULIO DE 2026.- ( ANALISIS ) Las reformas incorporadas mediante el RIGI en la Ley de Bases y las previstas en el proyecto de Súper RIGI exceden ampliamente un régimen de promoción de inversiones. Son transformaciones estructurales del marco jurídico que redefinen las relaciones entre el Estado, las grandes corporaciones y la sociedad, con efectos sobre el derecho laboral, el derecho ambiental y los derechos humanos.

Este tipo de leyes tienen impacto en la calidad de vida cotidiana de la población, que se verá afectada por décadas en detrimento de derechos colectivos. En concreto, el acceso al agua y a la energía (así como sus tarifas), las dinámicas del mundo del trabajo, el acceso a los bienes comunes y las posibilidades de participación democrática quedarán gravemente condicionados por el marco jurídico que se implementa.
A casi dos años de la aprobación del RIGI, la evidencia disponible permite cuestionar la ampliación del régimen. El monitoreo realizado por el Observatorio del RIGI muestra persistentes déficits de transparencia, ausencia de planificación territorial y escasa información sobre costos fiscales, impacto ambiental, compromisos empresariales y beneficios concretos para las comunidades y provincias donde se localizan las inversiones. El Súper RIGI profundiza esta lógica de excepciones, ampliando beneficios sin fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas.
Más protección para los inversores, menos capacidad de regulación.-

Otro aspecto preocupante del proyecto es que consolida un esquema donde el Estado reduce su capacidad de intervención frente a eventuales impactos económicos, sociales o ambientales. La posibilidad de recurrir al arbitraje internacional continúa desplazando la jurisdicción nacional, mientras que la exclusión de la Ley de Abastecimiento limita la capacidad estatal para reasignar recursos estratégicos ante escenarios de escasez.
El debate sobre el Súper RIGI se produce, además, en un contexto de creciente interés por atraer infraestructura vinculada a la inteligencia artificial. La presencia de actores como Peter Thiel y los anuncios de inversiones asociadas a centros de datos permiten comprender el escenario en el que se impulsa esta iniciativa. Sin embargo, estos proyectos no se localizan únicamente por incentivos fiscales: requieren enormes cantidades de agua, energía, suelo e infraestructura, factores que suelen ser más determinantes que los beneficios tributarios.
El Súper RIGI propone garantizar por hasta cuarenta años el acceso privilegiado a recursos críticos por parte de grandes corporaciones tecnológicas, sin exigir compromisos equivalentes en materia de transferencia tecnológica, proveedores nacionales, empleo o agregado de valor. Tampoco incorpora estándares ambientales acordes con el elevado consumo de agua y energía que demandan estas actividades.
y los anuncios de inversiones asociadas a centros de datos permiten comprender el escenario en el que se impulsa esta iniciativa. Sin embargo, estos proyectos no se localizan únicamente por incentivos fiscales: requieren enormes cantidades de agua, energía, suelo e infraestructura, factores que suelen ser más determinantes que los beneficios tributarios.
El Súper RIGI propone garantizar por hasta cuarenta años el acceso privilegiado a recursos críticos por parte de grandes corporaciones tecnológicas, sin exigir compromisos equivalentes en materia de transferencia tecnológica, proveedores nacionales, empleo o agregado de valor. Tampoco incorpora estándares ambientales acordes con el elevado consumo de agua y energía que demandan estas actividades.
Fuentes: FARN. /// Y OTROS,-

