VER. OIR Y APRENDER … Una multitud marchó en todo el país y denunció la “crueldad” del Gobierno
4 DE JUNIO DE 2026.- La convocatoria de este año estuvo atravesada por la conmoción por los recientes asesinatos de Agostina Vega, Dulce Candia y Noelia Romero, en un contexto donde se registra un femicidio cada 31 horas en Argentina.Entre las columnas que llegaron al Congreso también hubo una fuerte presencia de estudiantes secundarios.-
La Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) confirmaron su adhesión a la jornada de protesta. También participan organismos de derechos humanos, centros de estudiantes, organizaciones sociales y agrupaciones políticas.

Las marchas se replicaron en todo el país.
Este miércoles 3 de junio se cumplen 11 años de la primera movilización de Ni Una Menos, el movimiento social que marcó un antes y un después en la estructura de la lucha contra la violencia de género en la Argentina. La jornada nacional, originada inicialmente en 2015 tras el femicidio de Chiara Páez, vuelve a convocar a decenas de miles de personas en las plazas de todo el territorio bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”.
La convocatoria principal será frente al Congreso de la Nación. La jornada estará atravesada por la conmoción generada por los crímenes de Agostina Vega (14 años, en Córdoba), Dulce María Beatriz Candia (17 años, en Misiones) y Noelia Carolina Romero (30 años, en Temperley). El reclamo llega en un contexto alarmante: según las organizaciones convocantes, en Argentina una mujer es víctima de femicidio cada 31 horas, mientras crecen las denuncias por el retroceso de políticas públicas destinadas a prevenir y asistir situaciones de violencia de género.

La movilización en Ciudad de Córdoba.
Desde el colectivo fundador de Ni Una Menos, la periodista Vanina Escales advirtió sobre el «enorme retroceso» en materia de protección institucional por parte del Estado nacional.
Luego del acto central y la lectura del documento de Ni Una Menos, encabezada por la actriz Thelma Fardín, la periodista Liliana Daunes y la cantante Cazzu, una parte de las manifestantes comenzó a desconcentrarse.
Sin embargo, cientos de personas permanecen en las inmediaciones del Congreso de la Nación. Entre batucadas, bailes y cánticos históricos del movimiento feminista, la jornada mantiene un clima que combina el reclamo y la organización colectiva.
En el documento leído este miércoles, Ni Una Menos denunció: «Entre el 3 de junio del 2015 y el 24 de mayo del 2026 se registraron al menos 3205 casos de víctimas letales de violencia de género: 3144 femicidios directos y vinculados, 46 transfemicidios y travesticidios y 15 instigaciones al suicidio. No son números, son vidas arrancadas por la violencia machista».
Las organizaciones apuntaron contra el gobierno de Javier Milei y denunciaron un contexto de ajuste y retroceso de derechos. «Frente al odio, más organización; frente al saqueo, más solidaridad; frente a la crueldad, más comunidad«, señalaron, antes de cerrar con una de las consignas que atravesó toda la jornada: «Contra el ajuste sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas, vivas, libres y desendeudadas nos queremos».
Durante la lectura del documento central frente al Congreso, las organizaciones de Ni Una Menos volvieron a vincular la violencia de género con el contexto económico y político actual, denunciaron el desmantelamiento de políticas públicas y exigieron justicia por los casos más recientes que conmocionaron al país.
Bajo la consigna «Justicia por Agostina, Dulce, Noelia y por todas», sostuvieron que las vidas de mujeres, lesbianas, travestis, trans, intersex y personas no binarias «no son desechables» y llamaron a «unir las luchas» frente a lo que definieron como un escenario de ajuste, precarización y violencia.
Uno de los puntos centrales del documento fue el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba. Las organizaciones responsabilizaron al Estado por no haber garantizado su protección y exigieron «la renuncia del Ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros y la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez por la desidia organizada del Poder Judicial que la desprotegió y garantizó la impunidad».
El documento de Ni Una Menos cuestionó el proyecto sobre «falsas denuncias» impulsado por la senadora Carolina Losada y sostuvo que «no hay falsas denuncias, faltan denuncias
«Este caso sintetiza las violencias institucionales a las que nos somete el Estado», afirmaron durante la lectura, que también reclamó justicia por Dulce María Beatriz Candia, de 17 años, asesinada en Misiones, y por Noelia Romero, en Temperley.
Las organizaciones además recordaron otros casos emblemáticos. «Seguimos buscando a Camila Maidana de Comodoro Rivadavia (Chubut), a Delicia Mamani desaparecida en Córdoba hace seis meses, oriunda de Jujuy. Pedimos justicia por Mariel Jiménez, de Villa Lugano (Buenos Aires), y condena efectiva a su femicida.
Exigimos justicia por Pamela Cobbas, Roxana Figueroa y Andrea Amarante, y justicia y reparación efectiva para Sofía Castro Riglos que fue la única sobreviviente del triple lesbicidio de Barracas», expresaron.
El documento también cuestionó el proyecto sobre supuestas «falsas denuncias» impulsado por la senadora Carolina Losada. «Ratificamos nuestro compromiso de alzar la voz y poner el cuerpo contra los abusos sexuales, acompañando a madres protectoras, sobrevivientes, niñes y adolescentes en el Congreso, en los juzgados, en las calles y en cada uno de nuestros espacios», señalaron.

En otro tramo, las organizaciones denunciaron lo que definieron como un «antifeminismo de Estado» y cuestionaron al gobierno de Javier Milei por el cierre o vaciamiento de programas destinados a prevenir y asistir situaciones de violencia de género. También repudiaron declaraciones de funcionarios que evitaron referirse al asesinato de Agostina Vega como un femicidio.
La lectura concluyó con reclamos vinculados a la Educación Sexual Integral, la implementación plena de la ley de aborto legal, la deuda alimentaria, las jubilaciones, la universidad pública, la salud mental y las políticas para personas con discapacidad, antes de cerrar con la consigna que atravesó toda la jornada: «Vivas, libres y desendeudadas nos queremos».

La convocatoria de Ni Una Menos tuvo réplicas en distintas ciudades argentinas. En Córdoba, la movilización fue encabezada por los abuelos de Agostina Vega y estuvo marcada por el reclamo de justicia por la adolescente asesinada.
En Rosario, las organizaciones marcharon desde la Plaza 25 de Mayo hasta la Plaza San Martín, mientras que en Mar del Plata la concentración partió desde el Monumento a San Martín con carteles que reclamaban el fin de la violencia machista.
En Neuquén, la movilización comenzó en el Monumento al General San Martín y reunió a agrupaciones de la capital provincial y localidades vecinas. En Bariloche, mujeres de distintas edades participaron de la jornada para reclamar medidas de protección frente a la violencia de género.
Una joven, visiblemente conmovida, expresó ante las cámaras su preocupación por la inseguridad. “No hay seguridad. Me imagino que alguna de esas chicas que están en esos carteles puede ser mi hermana y me pone mal. Ni de día se puede salir porque te puede pasar cualquier cosa. Andás preocupada por la calle, con miedo, te pasa algo y te culpan a vos y no es así”, afirmó. A pesar de ese escenario, destacó la masividad de la convocatoria. “Me pone contenta que seamos un montón luchando por nosotras”, agregó.

TESTIMONIOS QUE DUELEN .
Entre las manifestantes también estuvo una madre acompañada por su hijo pequeño, quien puso el foco en la responsabilidad de la crianza para prevenir futuras violencias. “Es mucha responsabilidad ser madre de un varón. Tengo la responsabilidad de educar a mi hijo para que mañana él no sea parte del problema sino alguien diferente. Tengo que educarlo en base a lo que nosotras vivimos como mujeres”, sostuvo.
Cata, del Centro de Estudiantes de la Escuela Julio Cortázar, y Micaela, del Normal N.º 1, explicaron al móvil de TN que decidieron sumarse a la movilización porque sienten que la violencia de género sigue siendo una amenaza cotidiana para las adolescentes.
“Vinimos a marchar con los estudiantes secundarios porque entendemos que nos matan cada 31 horas y no sabemos qué día llegamos a nuestras casas y qué día no”, afirmó Micaela.
Por su parte, Cata vinculó su participación con el impacto que le generó el crimen de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba. “Cuando vi el caso de Agostina me dio mucha indignación y enojo. Con todo lo que está pasando en nuestro país, cómo nos están ignorando como población y como mujeres, me parece que lo que tenemos que hacer es encontrarnos, reclamar y marchar por lo que nos merecemos, que hace años venimos reclamando”, sostuvo.
La convocatoria también reunió a adolescentes varones que acompañaron el reclamo. Francesco y Federico, ambos de 14 años, coincidieron en que la lucha contra la violencia de género no debe recaer únicamente en las mujeres. “Las luchas de las mujeres no tienen que ser solo de las mujeres, sino que también tienen que estar o pueden estar acompañadas por los hombres”, señalaron. Agostina», en referencia a los asesinatos de Agostina Vega, la adolescente de 14 años hallada muerta en Córdoba, y de Dulce Candia, la joven de 17 años asesinada en Misiones.

La abogada y referente feminista Nina Brugo cuestionó al gobierno de Javier Milei durante la movilización de Ni Una Menos y lo definió como un gobierno «de derecha, fascistoide y totalmente patriarcal». En diálogo con C5N, sostuvo que bajo la actual administración «se dé lugar» a la idea de que las mujeres son «lo peor que hay» y remarcó la necesidad de sostener la movilización en las calles. «Las mujeres hemos dicho basta a una cantidad de situaciones que se están viviendo», afirmó.
La movilización de Ni Una Menos volvió a las calles con reclamos por el fin de la violencia machista y pedidos de justicia por los recientes crímenes que conmocionaron a Córdoba, Misiones y la provincia de Buenos Aires.
Morena, de 17 años, integrante del Centro de Estudiantes de la escuela municipal Paula Albarracín de Sarmiento explicó en diálogo con C5N, que decidió participar porque entiende que la violencia de género atraviesa a toda la sociedad y condiciona la vida cotidiana de las adolescentes.
“Como sociedad nos involucra a todos, sobre todo a las chicas, que no podemos salir a la calle a hacer dos cuadras sin tener miedo, tener que avisar todo el tiempo si llegamos; tener la ubicación compartida todo el tiempo. Me parece un montón tener que tener estos recaudos horribles porque te sacan toda la libertad que sentís que tenés, incluso siendo una mujer adulta”, sostuvo.
La joven también advirtió sobre la sensación de vulnerabilidad que las mujeres en el espacio público. “Porque la calle está llena de gente que te puede hacer daño. Lucho por las que no están”, concluyó.

