Política

EL TABLERO DE LA REFORMA LABORAL : Los gobernadores peronistas se reunen con dirigentes de la CGT. Massa tiene tres planteos centrales sobre la Reforma.-

5 DE FEBRERO DE 2026.- El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, recibió en las oficinas del Banco Provincia de San Martín y Mitre en la Ciudad de Buenos Aires a sus pares de Formosa, Gildo Insfrán y de Santiago del Estero, Elías Suárez, con la intención de buscar una estrategia común para frenar la ley de reforma laboral que impulsa el Gobierno de Javier Milei en el Congreso. Completaron la mesa de modo virtual los gobernadores de La Rioja, Ricardo Quintela; de La Pampa, Sergio Ziliotto y de Tierra del Fuego.-

“Es un retroceso a los derechos de los trabajadores”, sentenció el riojano Quintela, quien además sumó que el proyecto implica “una quita de recursos para las provincias argentinas a través de una de una política tributaria y de una política fiscal que se incluye de forma incorrecta e indebida dentro de la reforma laboral”.

Es que el artículo 191 del proyecto de ley libertario modifica la Ley del Impuesto a las Ganancias en beneficio de las grandes empresas con un impacto en la recaudación general que, según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), impactaría sobre la masa coparticipable afectado, además de la recaudación nacional, al reparto de esos dineros a las arcas provinciales. Según el informe del instituto dirigido por Nadin Argañaráz, en Buenos Aires el impacto anual sería de unos 238.558 millones de pesos.

Los gobernadores coincidieron en que “el conjunto de trabajadores argentinos va a perder”, pero también las provincias y advirtieron que no tendrán recursos para poder abordar incrementos salariales ni mejorar la calidad prestacional de los distintos servicios.

Por eso, el grupo de los seis mandatarios provinciales acordaron establecer un contacto más cotidiano y así poder definir claramente cuál va a ser la estrategia que van a llevar adelante, como así también un “plan de lucha” ante la avanzada libertaria.

Massa planteó una reforma “moderna” y alertó sobre el trabajo informal.-

Uno de los movimientos de esta semana fue la reunión reservada con Massa con Sola, Jerónimo y Argüello, en la sede del sindicato de Sanidad. El líder del Frente Renovador fue acompañado por Guillermo Michel y Germán Martínez. Según reconstruyó TN, se trató de un encuentro de trabajo para evaluar cómo pararse ante el debate parlamentario.

El tigrense llevó tres planteos centrales. Primero, propuso discutir “una reforma laboral moderna”, sin rechazos automáticos. Planteó que la mitad de la población económicamente activa trabaja fuera de la Ley de Contrato de Trabajo y que eso obliga a una actualización de la legislación. Para ilustrarlo, utilizó una metáfora que repitió en varias conversaciones: “Imagínense si la mitad de los autos que circulan no respetaran el semáforo en rojo”. También afirmó que, de haber sido presidente, su Gobierno hubiera impulsado una reforma consensuada.

El segundo eje fue político. Massa remarcó que una parte importante de los trabajadores no se siente representada ni por el peronismo ni por el sindicalismo, y consideró indispensable “volver al basismo”, escuchar las asambleas y reconstruir la conexión con la experiencia cotidiana del trabajador. Ese diagnóstico sobre la pérdida de representación atraviesa a buena parte del sindicalismo, que observa con preocupación el corrimiento electoral del voto de los empleados bajo relación de dependencia.

El tercer eje estuvo centrado en el futuro inmediato del empleo. El exministro de Economía destacó que la inteligencia artificial, la robótica y la automatización abrirán una transformación acelerada en los próximos cinco años. Según su diagnóstico, el sindicalismo y la política deben anticiparse y “representar ese cambio”, protegiendo derechos, pero también adaptando las normas laborales.

Por su parte, los dirigentes sindicales plantearon su visión sobre el escenario en el Congreso y pidieron articular estrategias para el debate que viene. El intercambio dejó abierta la posibilidad de seguir conversando, pero apuntaron a la necesidad de una discusión en términos legislativos.

Canales con gobernadores para medir el pulso legislativo-

En paralelo, la CGT mantuvo una reunión con los gobernadores de Provincias Unidas para intercambiar miradas sobre el proceso que se abrirá cuando el proyecto de reforma laboral llegue al Congreso. Fue un encuentro sin definiciones públicas, en el que primó el diagnóstico compartido sobre la falta de un texto definitivo.

Pullaro y Llaryora cancelaron esta semana un encuentro con la cúpula de la CGT y fueron cuestionados por los gremios

El encuentro fue en la Casa de Chubut y participaron los gobernadores Ignacio Torres (Chubut), Carlos Sadir (Jujuy) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe), además de Jerónimo, Sola, Argüello, Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (Uocra), José Luis Lingeri (Sgbatos), Pablo Gabriel Pagez (Smata) y Pablo Flores (Aefip).

En la central obrera reconocen que, ante un Congreso fragmentado, los espacios provinciales adquieren una relevancia decisiva para cualquier armado legislativo. Por eso, más que cerrar posiciones, los dirigentes sindicales buscaron hacerse de un panorama sobre cómo evolucionarán esas bancadas cuando el proyecto llegue al recinto.

La preocupación sindical no se reduce al articulado, sino al clima político que enmarca el debate, con un Gobierno que hasta ahora privilegió conversaciones informales y mantiene bajo reserva la versión final de la reforma. Incluso así, la CGT intenta sostener puentes con todos los actores para evitar quedar encorsetada en una postura defensiva y llegar con margen de negociación cuando comience la discusión formal.

Más allá de los matices, tanto en la reunión con Massa como en la de los gobernadores apareció una preocupación compartida: la necesidad de ordenar una estrategia antes de que el oficialismo ponga fechas y acelere los tiempos parlamentarios.

En la central obrera admiten que el escenario político es complejo y que, esta vez, la discusión se dará en un Congreso renovado, con bloques en reacomodamiento y con negociaciones que se jugarán en múltiples capas. Creen que las próximas semanas serán decisivas para definir cómo actuar. La ronda con Massa y el contacto con Provincias Unidas forman parte de un mismo movimiento que busca reconstruir interlocutores, abrir canales en un Congreso en reconfiguración y evitar que la central quede descolocada cuando el Ejecutivo active el debate.

La CGT seguirá con sus rondas de reuniones mientras espera el texto final, que se presentaría el próximo martes en el Congreso. Por ahora, la línea interna es que, sin texto, no hay pronunciamientos definitivos. Por lo bajo, mueve la política.

 

Sergio Stadius

Periodista en Gremios, Política. y Medios UBA - Ex jefe de Prensa del IRAM. Director Hurlingham en Movimiento y de Revista Líder.

Deja un comentario