Viernes 12 de Marzo de 2010
POR JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ GARCÍA

Debido a como se ha manejado la imagen de México en los medios de comunicación en el plano internacional nadie sugiere que lo visite. Situaciones como el alto índice de inseguridad y al anterior brote de influenza, han repercutido en una baja del turismo afectando la economía y el desarrollo del país.
Es así como nos ven agentes externos, sin embargo al arribar a México se percatan de una realidad diferente donde sí se viven situaciones difíciles pero la realidad no es tan cruenta como los mismos medios lo han hecho saber, comentó Alejandro Slokar, secretario de Política Criminal de la Nación de Argentina, al asistir a una plática en materia de política criminal en la Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana.
En la mesa compartió opiniones con reconocidos juristas como Rebeca Elizabeth Contreras López, catedrática de la Universidad Veracruzana; y Salvador Martínez y Martínez, ex director de la Facultad de Derecho. Ahí, Slokar señaló que existe una idea compartida sobre la realidad que atraviesan los países de Latinoamérica.
Tras su participación y enentrevista exclusiva, destacó que no desconoce la situación que México está padeciendo en materia de política criminal y en el sistema de justicia en general, pero reconoció que es muy difícil realizar un juicio de cómo se encuentra el país y que sus comentarios se basan en lo que los medios han hecho saber: que la nación tiene una imagen no muy grata al exterior.
Al hablar sobre los índices de inseguridad, Alejandro Slokar expuso que al llegar a México los medios de comunicación reflejan un panorama “de cierto desborde del fenómeno, sin embargo no pienso que los medios creen la violencia, pero sí un sobre dimensionamiento de lo que es la violencia, bien sabemos que lo que es noticia siempre es aquel avión que cae y no el que llega. Un ejemplo es que una muerte ocurrida en algún Estado de México genera la sensación de que esa muerte ocurre tantas veces como se reproduce en el medio, y eso decididamente no es cierto”.
Puntualizó también que el derecho penal es política, “antes que una técnica, es política en el sentido genérico de la palabra, pues todo concepto que aparece en esta materia está permeado por una visión que se tenga del fenómeno, que en este caso es la criminalidad”.
Por otra parte tocó un tema de suma importancia: el narcotráfico, mismo que tiene cada vez más peso en la agenda política y de seguridad de América Latina, según lo señala la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes.
Al respecto, se le cuestionó de cómo abatir el tráfico de estupefacientes o al menos cómo evitar que estas bandas organizadas sean ajenas a la sociedad política que gobierna a los países, y afirmó de manera rotunda que esta actividad ilícita no se puede despegar de la política, porque “desgraciadamente tiene una necesaria comunicación. Es imposible pensar que el fenómeno tiene lugar sin ningún nivel de amparo o cobertura de alguna instancia política, esto es, cuando funciona en esta escala la situación tiene una magnitud enorme, primero, en orden económico y luego político”.
Puso énfasis en que parte de lo que viene sucediendo en México en la actualidad tuvo contextos en otros lugares de América Latina en décadas pasadas, “como fue en Colombia por los años 80’s-90’s, pero ¿Qué hacer para enfrentar estas situaciones? Me parece importante la intervención de la sociedad, porque la militarización no favorece las tareas con la política”.
“A través de las crónicas periodísticas yo encontraba que en el curso del 2010 sólo en Ciudad Juárez y alrededores se había triplicado el índice de homicidios vinculados con bandas relacionadas al tráfico de drogas y que en total país sumaban ya casi mil muertes de ese orden”, lamentó Alejandro Slokar, tras opinar que la pena de muerte no reduce el índice de criminalidad en ningún país y es contraria al orden de los derechos humanos. “Es ilegítima, no tiene siquiera que analizarse el plano de la eficacia”.
¿QUIÉN ES ALEJANDRO SLOKAR?
Alejandro Slokar es secretario de Política Criminal de la Nación de Argentina. Se desempeña como profesor regular de grado de la Universidad de Buenos Aires, y de posgrado en las Universidades nacionales de Córdoba, Litoral, Lomas de Zamora, Rosario y Mar del Plata, como también en el exterior en las de Santiago de Cali, (Colombia), del Zulia (Venezuela) y de Viña del Mar (Chile). Además ha sido distinguido con el grado de profesor honorario en la Universidad de San Agustín (Perú). Su trayectoria de más de 20 años en el Poder Judicial se convino con la investigación académica; fue Secretario del Departamento de Derecho Penal de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires; investigador de la UBA; del Conicet y becario del Ministerio de Educación y Ciencia de España, donde cursó los estudios de doctorado y obtuvo el grado Master por la Universidad Autónoma de Barcelona.
Es autor de numerosos trabajos y publicaciones, entre los que se destacan, en coautoría con Raúl Zaffaroni, el tratado Derecho Penal Parte General, editado desde el 2000 en Buenos Aires, México y Brasil, y el Manual de Derecho Penal, editado en Buenos Aires desde 2005.

