Martes 2 de Febrero de 2010
POR RUBY SORIANO
Considerado como uno de los líderes más influyentes de México debido a la relación de amistad que ha logrado establecer con políticos, empresarios y altos jerarcas del clero, el arzobispo Antonio Chedraui Tannous, máximo representante de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa de Antioquia para México, Venezuela, Centroamérica y El Caribe, defendió y argumentó el rechazo hacia la posibilidad de adopciones para matrimonios del mismo sexo. Además, consideró que el narcotráfico ha rebasado a las estructuras sociales en México.
A sus 78 años, monseñor Chedraui ha convertido su casa en Jardines del Pedregal en el lugar donde diariamente se ven desfilar a personajes de la política, el empresariado y hasta el espectáculo, quienes además de ver en el jerarca a un guía espiritual, lo ven como un hombre de poder, que argumenta y defiende sus puntos vista.
El jerarca de la Iglesia Católica Ortodoxa en México habló para La revista LÍDER de los temas polémicos que resumió con una frase: “No me callarán, seguiré hablando”.
Narcotráfico, política, crisis de valores en la sociedad, impunidad, inseguridad, la pederastia en las instituciones religiosas y la defensa de la familia, son algunas de las principales preocupaciones de quien aspira mirar un país pacífico y hospitalario como el que encontró hace 49 años, cuando pisó por primera vez tierras mexicanas.
¿Cómo ve a la sociedad mexicana?
La sociedad mexicana en sí, es una sociedad grande buena, tiene todo lo mejor, pero está sufriendo. Llevo en México 49 años, nunca había visto lo que está pasando hoy en la sociedad mexicana y creo que las causas son extranjeras.
Nos duele que México sea consumidor de drogas, la delincuencia es una cadena. Hay una crisis de valores y toda esta crisis fue importada, pero el mexicano es un hombre al que le gusta la vida, y hoy estamos matándonos unos y otros, esto no es la vida mexicana.
¿Cómo califica esta lucha frontal que ha emprendido el presidente Felipe Calderón contra el narcotráfico?
El presidente Felipe Calderón está luchando pero ¿Qué medios tenemos ante los países grandes que son los consumidores? Me pregunto cómo entran todas las armas que usan las bandas delictivas en el país. Tenemos una gran parte de culpa porque en México no se aplica la ley.
¿Estaría de acuerdo con aplicar la pena máxima en casos de secuestro?
A mí no me gusta la matanza, porque qué me garantiza que van a ejecutar al delincuente y no al inocente. Es un arma de doble filo. Sociedad, iglesia, gobiernos tenemos que hacer una campaña para poner fin a esta situación.
¿Qué opina de los riesgos qué existen sobre la infiltración del narco en las estructuras religiosas del país?
Cuando no tengo pruebas, no puedo opinar, pero ellos tienen sus medios para infiltrarse en cualquier parte. La corrupción penetra en todos lados, y hay que recordar que uno de los apóstoles de Cristo cayó por dinero.
¿La crisis económica facilita los actos de corrupción?
Tenemos una crisis económica que es mundial, tenemos una crisis de empleo, tenemos una crisis de salud, pero la corona de todo esto, es la crisis moral.
Usted mencionó que la sociedad mexicana padece un cáncer de sangre en sus diferentes estructuras ¿Por qué?
Están pretendiendo imponer la inmoralidad como ley.
¿Por qué esta postura de rechazo hacia la aplicación de esta ley de convivencia?
Cada quien carga con sus pecados, por eso ahora me preocupa la familia, y la adopción de los niños por matrimonios entre personas del mismo sexo.
¿Habrá garantía de que se puedan frenar las adopciones?
Yo creo que sí se frenarán. No hay necesidad de encausar estas situaciones a un inocente.
Las instituciones religiosas han sido criticadas por esta postura al mencionar los casos de pederastia en instituciones religiosas ¿qué opina de esto?
Los clérigos también forman parte de la sociedad, ahora pregunto ¿Toda la sociedad es limpia? En el clero también debe haber basura como en cualquier sociedad. Pero el ejemplo no debe tomarse como una regla.
Antes de ser clérigo también soy ciudadano, ¿Por qué me quieren callar como ciudadano? Voy a seguir defendiendo las bondades y virtudes la sociedad.
Usted ha logrado establecer relaciones con las esferas del poder en el país, ¿Cómo ve a los empresarios, tienen o perdieron ya el sentido del bien común?
Muchos han sido secuestrados y la verdad exijo que se aplique la ley. La cárcel tiene que dejar de ser una fábrica de delincuencia.
Muchos hombres de negocios tienen miedo ante esta ola de violencia que se está viviendo en México. Las autoridades saben que muchas de esas llamadas de intimidación, salen de los reclusorios.
¿Consideraría que las instituciones religiosas también están en crisis?
Seguro, no hay excepciones, somos parte de la sociedad. Así como pido que se aplique la ley, también pido que se castigue al clérigo que sale de su línea.

¿Qué opina de algunos personajes de la política como por ejemplo Enrique Peña Nieto?
Es mi amigo, pero no soy nadie para hacer propaganda a su favor. Recientemente lo criticaron por ir al Vaticano, pero creo que esto es válido, se deben respetar las preferencias religiosas de los políticos.
¿Cómo ve al país en la próxima sucesión presidencial?
Pido a Dios que salve a México, el panorama se ve complicado no sólo por la política sino por toda la descomposición social. Muchos escudan los movimientos violentos con la supuesta bandera de “democracia”. Hoy el interés está doblando al mundo.
¿Cuál es el reto de las instituciones religiosas para la próxima década?
Mantener la lucha por la justicia y a favor de la ley para que se aplique. El reto es recuperar y vivir en un México pacífico.
¿Cuál es el reto personal de Monseñor Antonio Chedraui?
Ver a México libre de toda esta descomposición que lo está desfigurando.
¿Cuál es el mejor recuerdo que tiene en estos 49 años de vivir en México?
Aquel México que encontré que me dejaba caminar por sus calles para comerme un taco, algo que hoy muy difícilmente puedo hacer. Aquél México próspero, tranquilo, pacífico, aquel pueblo lindo y hospitalario en que he logrado hacer cientos de amigos entrañables. Ojalá pueda volver a ver ese México que conocí.



